Disosmia

Anatomía y fisiologíaEditar

Sistema olfativo humano. 1: Bulbo olfativo 2: Células mitrales 3: Hueso 4: Epitelio nasal 5: Glomérulo (olfacción) 6: Células receptoras del olfato

Receptores del olfatoEditar

El neuroepitelio olfativo, situado en el techo de las cámaras nasales, comprende células receptoras bipolares, células de sostén, células basales y células en cepillo.Hay aproximadamente 6 millones de neuronas receptoras sensoriales bipolares cuyos cuerpos celulares y dendritas están en el epitelio. Los axones de estas células se agrupan en 30-40 fascículos, denominados fila olfativa, que se proyectan a través de la placa cribiforme y la materia pia. Estos axones forman colectivamente el nervio olfativo (CN I) y sirven para mediar el sentido del olfato.

Las características de las neuronas receptoras bipolares incluyen cilios en los extremos dendríticos que se proyectan en la mucosa, regeneración a partir de las células basales después de un daño, y cada neurona receptora es también una neurona de primer orden. Las neuronas de primer orden proyectan axones directamente desde la cámara nasal hasta el cerebro. Su característica de primera neurona permite la exposición directa al medio ambiente, lo que hace que el cerebro sea vulnerable a las infecciones y a la invasión de agentes xenobióticos. Las células de soporte, denominadas células sustentaculares, proporcionan apoyo metabólico y físico a los receptores, aislando la célula y regulando la composición del moco. Las células madre basales dan lugar tanto a las neuronas como a las células no neuronales y permiten la regeneración constante de las células receptoras y de su célula circundante.

Transducción olfativaEditar

La transducción olfativa comienza con el movimiento de los odorantes desde la fase aérea a la fase acuosa en la mucosa olfativa. Los odorantes son transportados por proteínas de unión a odorantes o se difunden a través de la mucosa y alcanzan los cilios en los extremos dendríticos de las neuronas receptoras bipolares. La estimulación hace que se inicien potenciales de acción y las señales se envían al cerebro a través del fila olfativo.

Bulbo olfativoEditar

Los axones de las neuronas receptoras olfativas se proyectan a través de la placa cribiforme hasta el bulbo olfativo. El bulbo olfativo es una estructura situada en la base del lóbulo frontal. Está formado por neuronas, fibras nerviosas, interneuronas, microglía, astrocitos y vasos sanguíneos. Está formado por 6 capas: capa nerviosa olfativa, capa glomerular, capa plexiforme externa, capa de células mitrales, capa plexiforme interna y capa granular. Los terminales de los axones de los receptores hacen sinapsis con las dendritas de las células mitrales y de los penachos dentro de los glomérulos del bulbo olfativo. Los axones de las células mitrales y de los mechones envían señales a la corteza olfativa.

Corteza olfativaEditar

Las señales de la sensación de olor se envían desde el bulbo olfativo a través de los axones de las células mitrales y de los mechones por el tracto olfativo lateral y hacen sinapsis en la corteza olfativa primaria. La corteza olfativa primaria incluye el núcleo olfativo anterior, la corteza piriforme, el núcleo cortical anterior de la amígdala, el complejo periamigdalino y la corteza entorrinal rostral. Una característica única de la olfacción es su independencia del tálamo. Las señales de olor se envían directamente desde la neurona receptora sensorial a la corteza primaria. Sin embargo, la comunicación entre la corteza olfativa primaria y secundaria requiere conexiones con el tálamo.

Percepción de los oloresEditar

La identidad, la calidad y la familiaridad de los olores son descifradas principalmente por la corteza piriforme. La conciencia del olor se logra mediante proyecciones desde la corteza piriforme al núcleo dorsal medial del tálamo y a la corteza orbitofrontal, de la que forma parte la corteza olfativa secundaria.

Hay aproximadamente 1.000 receptores olfativos codificados en el genoma humano. Menos de 500 receptores son funcionales en el epitelio nasal. Cada neurona receptora es un solo tipo de receptor olfativo y no es específica para ningún odorante. Un odorante es reconocido por más de un tipo de receptor y, por tanto, los odorantes son reconocidos por una combinación de receptores. El sistema olfativo se basa en diferentes patrones de excitación para obtener diferentes códigos para diferentes odorantes. La premio Nobel Linda B. Buck comparó este sistema con la combinación de diferentes letras del alfabeto para producir diferentes palabras. En este caso, cada palabra representa un olor. Esta codificación explica por qué podemos detectar más olores que receptores hay en el epitelio nasal.

Olfacción y saborEditar

El sabor se percibe por la combinación del sentido del gusto, el sentido del olfato y el nervio trigémino (CN V). El sistema gustativo es responsable de la diferenciación entre dulce, ácido, salado, amargo y umami. El sistema olfativo reconoce los odorantes cuando pasan al epitelio olfativo a través de una vía retronasal. Esto explica por qué podemos identificar una variedad de sabores a pesar de tener sólo cinco tipos de receptores gustativos. El nervio trigémino percibe la textura, el dolor y la temperatura de los alimentos, por ejemplo, el efecto refrescante del mentol o la sensación de ardor de la comida picante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.